Es el síntoma más reconocible de toda la calefacción, y casi siempre significa lo mismo: hay aire atrapado en la parte alta del radiador. El agua caliente no llega arriba porque ese espacio está ocupado por aire.
Se arregla en cinco minutos. Pero si el patrón que tienes es otro, el diagnóstico cambia por completo, así que empieza por identificar cuál es tu caso.
Tabla de diagnóstico
| Lo que notas | Causa probable | Solución |
|---|---|---|
| Frío arriba, caliente abajo | Aire acumulado | Purgar |
| Caliente a la entrada, frío al otro extremo | Lodos o suciedad en el interior | Limpieza química del circuito |
| Radiador entero frío, resto bien | Válvula cerrada o gripada | Abrir llave; si no cede, sustituir cabezal |
| Los lejanos fríos, los cercanos ardiendo | Circuito desequilibrado | Equilibrado con detentores |
| Todos tibios | Presión baja o temperatura de impulsión insuficiente | Revisar manómetro y ajuste de caldera |
| Frío arriba tras purgar varias veces | Fuga, vaso de expansión o corrosión | Revisión profesional |
Fíjate en la segunda fila: caliente a la entrada y frío al otro extremo no es aire. Es sedimento en el fondo, y purgar no lo va a solucionar por muchas veces que lo intentes.
Si es aire: purgarlo
En frío, con la calefacción apagada, empezando por el radiador más cercano a la caldera y terminando por el más lejano. Abre el purgador un cuarto de vuelta, deja salir el aire y cierra en cuanto salga agua sin burbujas.
Y el paso que más gente olvida: revisar la presión del circuito al terminar, porque al purgar baja. Debe quedar entre 1 y 1,5 bar en frío. El procedimiento completo está en cómo purgar radiadores.
Si son lodos: el agua te lo dice
Cuando purgues, mira el agua que sale. Si es oscura, negruzca o con partículas, tienes corrosión y sedimento en el circuito.
Los lodos se depositan en la parte baja de los radiadores y en los codos, reducen el paso del agua y aíslan la superficie de intercambio. El resultado es un radiador que calienta a medias aunque el circuito esté lleno y purgado.
La solución es una limpieza química del circuito con un producto desincrustante y, después, un inhibidor de corrosión. Es un trabajo de profesional y suele costar del orden de unos cientos de euros, pero devuelve la instalación a su rendimiento y evita tener que cambiar radiadores.
Si es desequilibrio: el detentor
Cuando los radiadores cercanos a la caldera queman y los del fondo de la casa apenas calientan, el agua está tomando el camino corto. No hay avería: hay que equilibrar.
Cada radiador tiene dos llaves: la de entrada, donde va el cabezal termostático, y el detentor en el retorno, que suele estar bajo una tapa y se regula con una llave allen. Cerrando parcialmente el detentor de los radiadores más cercanos obligas al agua a llegar más lejos.
Hazlo poco a poco, media vuelta cada vez, y espera unas horas entre ajustes. Es un proceso de prueba y error que puede llevar varios días, pero no cuesta dinero y resuelve un problema que mucha gente arrastra durante años.
Un aviso si tienes aerotermia
Con una bomba de calor, cualquiera de estos problemas se nota mucho antes que con una caldera de gas. La razón es que el sistema trabaja a temperaturas bajas y no tiene margen para compensar: una caldera puede tapar un radiador a medio rendimiento subiendo el agua a 75 °C, pero una aerotermia a 45 °C, no.
Si estás pensando en cambiar de sistema, arregla esto antes. Lo tratamos en aerotermia con radiadores existentes.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto es normal purgar?
Una vez al año, antes del invierno. Si tienes que hacerlo cada pocas semanas, hay una fuga o el vaso de expansión no funciona.
¿Puedo limpiar el circuito yo mismo?
Los productos existen, pero requieren circular y vaciar el sistema correctamente. Hacerlo mal deja residuo químico dentro y puede dañar la caldera. Es de las pocas tareas de calefacción que yo dejaría a un profesional.
¿Y si solo pasa en un radiador siempre el mismo?
Suele ser el más alto o el del final del circuito. Revisa su detentor y, si el agua sale sucia solo de ese, probablemente tenga sedimento acumulado.
En resumen
Frío arriba y caliente abajo es aire: purga. Caliente a la entrada y frío al otro extremo es sedimento: limpieza química. Cercanos ardiendo y lejanos fríos es desequilibrio: detentores.
Identificar cuál de los tres tienes te ahorra repetir una solución que no era la tuya.