¿La aerotermia funciona con los radiadores que ya tengo?

Sí, funciona. Pero esa respuesta corta es la que hace que mucha gente se lleve un disgusto el primer invierno.

La pregunta correcta no es si la aerotermia puede alimentar tus radiadores actuales —puede—, sino a qué temperatura tendrá que trabajar para que esos radiadores calienten tu casa, y cuánto te va a costar eso en factura. Ahí es donde está toda la historia.

La respuesta rápida

Una bomba de calor aerotérmica puede conectarse a un circuito de radiadores existente sin cambiar la instalación hidráulica. El problema es que tus radiadores fueron dimensionados para recibir agua a 70-80 °C y la aerotermia rinde bien entre 35 y 50 °C.

A menor temperatura del agua, un radiador emite mucho menos calor. Si tu instalación no da de sí, tienes tres salidas: subir la temperatura de impulsión y perder eficiencia, ampliar la superficie de emisión, o mejorar el aislamiento de la vivienda para necesitar menos calor.

Por qué un radiador pierde tanta potencia con agua templada

Esta es la parte que casi nadie explica y que decide tu instalación.

La potencia que emite un radiador no es proporcional a la temperatura del agua: crece de forma exponencial con la diferencia entre la temperatura media del agua y la del ambiente. Esa diferencia se llama ΔT (delta T), y la relación aproximada es:

Potencia real = Potencia nominal × (ΔT real / ΔT nominal)^1,3

Los radiadores españoles suelen catalogarse a ΔT 50, que corresponde a agua a unos 75 °C de media con la estancia a 20 °C.

Hagamos el cálculo con un caso concreto. Un radiador de aluminio de 1.500 W nominales:

Temperatura media del aguaΔTPotencia real% del nominal
75 °C501.500 W100 %
65 °C451.300 W87 %
55 °C35950 W63 %
50 °C30780 W52 %
45 °C25610 W41 %
40 °C20455 W30 %

Léelo despacio, porque es la clave de todo: a 45 °C ese radiador da el 41 % de lo que daba con la caldera. No es una pérdida menor, es que necesitas dos veces y media más superficie de radiador para calentar la misma habitación.

El otro lado de la ecuación: la temperatura mata el COP

Podrías pensar que la solución es sencilla: que la aerotermia trabaje a 70 °C y listo. Técnicamente muchos equipos llegan. Económicamente es un mal negocio.

El rendimiento de una bomba de calor depende del salto térmico que tenga que vencer entre el aire exterior y el agua que produce. Cuanto más caliente quieras el agua, más trabaja el compresor y menos eficiente es. Como referencia aproximada con 7 °C de temperatura exterior:

Temperatura de impulsiónCOP orientativoCoste por kWh de calor*
35 °C4,0 – 5,00,04 – 0,05 €
45 °C3,3 – 4,00,05 – 0,06 €
55 °C2,5 – 3,00,07 – 0,08 €
65 °C2,0 – 2,40,08 – 0,10 €
*Calculado con electricidad a 0,20 €/kWh con impuestos. Los COP varían entre fabricantes y modelos: consulta la ficha técnica del equipo concreto.

Hay un matiz que conviene tener claro al leer cualquier ficha técnica: el COP que los fabricantes anuncian en grande se mide a 7 °C exteriores y 35 °C de impulsión (A7/W35), que es el escenario más favorable posible. Un equipo que declara COP 4,02 en esas condiciones puede bajar a 2,49 cuando la temperatura exterior cae a -7 °C. Si vives en zona climática D o E, ese segundo número te importa más que el primero.

Una instalación forzada a 65 °C para alimentar radiadores antiguos consume más del doble que la misma bomba trabajando a 35 °C. Es aerotermia, sí, pero has tirado por la borda la razón por la que la instalaste.

Entonces, ¿cuándo sí funciona con los radiadores actuales?

Hay casos en los que la instalación existente aguanta perfectamente. Búscate en esta lista.

Funciona bien si:

  • Tu vivienda tiene aislamiento decente: fachada con cámara aislada, ventanas con rotura de puente térmico, o una rehabilitación reciente.
  • Los radiadores están sobredimensionados. Es más común de lo que parece: muchas instalaciones antiguas se calcularon con márgenes generosos.
  • Estás en zona climática B o C (mitad sur, costa mediterránea), donde las temperaturas de diseño son más suaves.
  • Tienes radiadores de aluminio modernos y de buen tamaño, no los viejos de hierro fundido de una sola columna.

No funciona sin cambios si:

  • La vivienda es anterior a 1980 sin rehabilitar, con muro de un pie sin aislamiento.
  • Estás en zona climática D o E (meseta, norte, montaña) con temperaturas de diseño de -3 °C o menores.
  • Los radiadores ya se quedaban justos con la caldera de gas. Si alguna habitación no calentaba bien a 75 °C, a 45 °C será inhabitable.

Cómo saberlo antes de gastarte el dinero

Hay una prueba casera que te da una respuesta bastante fiable y que no cuesta nada, siempre que todavía tengas la caldera funcionando:

  1. Baja la temperatura de impulsión de tu caldera a 50 °C desde el panel de control. La mayoría de calderas de condensación lo permiten.
  2. Deja el sistema funcionando así durante tres o cuatro días fríos seguidos, con todas las válvulas abiertas.
  3. Comprueba si la casa alcanza y mantiene los 20-21 °C en todas las estancias.

Si lo consigue, tus radiadores servirán para aerotermia con muy pocos cambios. Si hay habitaciones que se quedan a 17-18 °C, ya sabes dónde tendrás que intervenir, y encima sabes exactamente en cuáles.

Es una prueba que ningún comercial te va a proponer, y vale más que cualquier presupuesto.

Las soluciones cuando los radiadores no dan

1. Ampliar los radiadores existentes. Añadir elementos a los radiadores de aluminio es lo más barato, y solo tiene sentido si tienes espacio libre en la pared. Esa suele ser la limitación real: un radiador de baja temperatura necesita entre un 25 % y un 50 % más de superficie que el tradicional al que sustituye.

2. Sustituir por radiadores de baja temperatura. Diseñados para rendir con agua a 35-45 °C gracias a un intercambiador de mayor superficie. En 2026 se mueven entre 350 € y 500 € por unidad instalada. Solo el aparato: aluminio sobredimensionado 200-550 €, panel de acero 300-900 €. Cambiar 8-10 radiadores en una vivienda de 150 m² ronda los 2.800-5.500 € con valvulería y mano de obra incluidas.

3. Fancoils o radiadores dinámicos. Incorporan un ventilador que multiplica el intercambio, así que rinden bien incluso a 40 °C, y además dan frío en verano. Entre 380 € y 850 € por unidad. El inconveniente es el ruido del ventilador, que en dormitorios molesta a mucha gente.

4. Suelo radiante. La pareja natural de la aerotermia: trabaja a 30-40 °C y permite exprimir el COP máximo. La obra cuesta 40-70 €/m² y encarece el proyecto entre un 10 % y un 20 % frente a los radiadores de baja temperatura. Solo tiene sentido si ya ibas a levantar el suelo.

Existe una quinta vía que conviene conocer aunque rara vez sea la mejor: la aerotermia de alta temperatura, equipos con doble compresor capaces de producir agua a 65-80 °C y alimentar tus radiadores sin tocarlos. El problema es doble: la bomba cuesta desde unos 6.000 € solo el equipo, y su rendimiento estacional es sensiblemente menor. Compensa cuando cambiar los emisores es materialmente inviable, no como atajo para ahorrarse la reforma.

La estrategia más rentable en la mayoría de casos no es cambiarlo todo: es sustituir solo los radiadores de las estancias que se quedan cortas y subir la temperatura de impulsión lo justo para el resto.

Como referencia de conjunto: una instalación de aerotermia con radiadores en un piso de 100 m², cubriendo calefacción y ACS, se sitúa en 2026 entre 7.000 € y 12.000 €. Si además cambias seis radiadores por modelos de baja temperatura, súmale unos 2.700 €.

Un error que sale caro: dimensionar la bomba para la temperatura equivocada

Si finalmente instalas aerotermia con radiadores, asegúrate de que el instalador dimensiona el equipo para la temperatura de impulsión real que vas a necesitar, no para la de catálogo.

Las potencias de los folletos suelen darse a 35 °C de impulsión, la condición más favorable. Esa misma bomba entrega bastante menos potencia produciendo agua a 55 °C. Si el cálculo se hizo con el dato de catálogo, el día que de verdad haga frío el equipo se quedará corto y tirará de la resistencia eléctrica de apoyo, que consume como un radiador eléctrico convencional.

Pide siempre que el presupuesto indique la potencia térmica a la temperatura de impulsión de diseño de tu instalación. Es una pregunta que separa al instalador serio del que solo coloca máquinas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar la misma tubería de la caldera?

En general sí. El circuito hidráulico de radiadores es válido para aerotermia. Lo que suele hacer falta es limpiar el circuito, instalar un vaso de expansión adecuado y, en muchos casos, un depósito de inercia.

¿Y los radiadores de hierro fundido?

Funcionan, e incluso tienen una ventaja: gran inercia térmica, que encaja bien con el funcionamiento continuo de la aerotermia. El inconveniente es que suelen ser antiguos y estar dimensionados justos.

¿Necesito depósito de inercia?

Casi siempre, sobre todo si hay válvulas termostáticas. Sin él, el compresor arranca y para constantemente, lo que dispara el consumo y acorta la vida del equipo.

¿Puedo quedarme con la caldera como apoyo?

Sí, es lo que se llama sistema híbrido: la aerotermia cubre la mayor parte del año y la caldera entra en los días más fríos. Es una opción interesante si tu caldera es reciente y no quieres una reforma de emisores.

¿Cuánto tarda en calentar la casa?

Más que una caldera de gas, y eso desconcierta al principio. La aerotermia está pensada para funcionar de forma continua a temperatura baja, no para dar golpes de calor. Si la apagas y la enciendes como hacías con la caldera, funcionará mal y consumirá más.

En resumen

La aerotermia funciona con radiadores existentes, pero el rendimiento depende por completo de la temperatura de impulsión que necesite tu vivienda. Antes de decidir nada, haz la prueba de los 50 °C: cuatro días y un ajuste en la caldera te dirán más que tres presupuestos.

Y si acabas necesitando cambiar emisores, cámbialos solo donde hagan falta. El objetivo no es tener la instalación perfecta, es bajar la temperatura de impulsión lo suficiente como para que el COP compense la inversión.