Ventajas y desventajas de la aerotermia: balance honesto

Las listas de ventajas y desventajas de la aerotermia suelen escribirlas quienes la venden o quienes venden la alternativa. Este balance está hecho desde los datos técnicos y de precio del resto de esta sección, y no esconde los inconvenientes: son reales y conviene conocerlos antes, no descubrirlos el primer invierno.

Las ventajas que se sostienen con números

Rendimiento muy superior a cualquier sistema de combustión. Entre 2,5 y 4,8 kWh de calor por cada kWh eléctrico, según emisores y clima. Ninguna caldera supera el 1.

Un solo equipo para calefacción, agua caliente y, si es reversible, refrigeración. Eliminas la caldera, el termo y potencialmente el aire acondicionado.

Desaparece el término fijo del gas, unos 97 € al año en TUR.2 que pagabas consumieras o no, más la revisión periódica de la caldera.

Sin combustión en casa. No hay humos, ni conducto de evacuación, ni riesgo de monóxido.

Encaja con el autoconsumo. Si tienes o vas a tener fotovoltaica, la bomba de calor es la carga que mejor aprovecha la producción propia, sobre todo en ACS.

Alineada con la dirección normativa. La regulación europea apunta a la salida progresiva de las calderas de combustibles fósiles: instalar gas nuevo en 2026 es apostar a quince años en un marco que se mueve.

Los inconvenientes reales

La inversión inicial. De 8.000 a 18.000 € frente a los 2.000-4.000 € de sustituir una caldera. Ese sobrecoste solo se recupera si tu demanda es alta: con un ahorro de 300 € al año, no se amortiza nunca.

El rendimiento depende de tu casa, no del equipo. Con radiadores convencionales el SCOP cae a 2,5-3,0 y la ventaja frente a una caldera moderna con gas regulado se evapora. Es la comparación honesta que hicimos en aerotermia vs caldera de gas.

La respuesta es lenta. Está pensada para funcionar en continuo a baja temperatura. Quien espera el golpe de calor inmediato de una caldera se lleva una decepción, y quien la apaga y la enciende como hacía antes acaba pagando más.

Hay una máquina fuera que hace ruido. Entre 35 y 52 dB(A) a 3 metros, de noche y en invierno. Es la causa más frecuente de conflicto vecinal asociado a estas instalaciones.

Ocupa espacio dentro. El depósito de ACS viene a ser un frigorífico alto. En pisos es el obstáculo práctico más habitual.

Todo depende del instalador. Dimensionado, curva climática, depósito de inercia, temperatura de impulsión. Un buen equipo mal configurado rinde peor que uno modesto bien puesto, y esa lotería no la controlas comprando marca.

Las quejas más frecuentes y qué hay detrás

Lo que se diceQué suele haber detrás
«Consume muchísimo»Impulsión alta, curva climática sin ajustar o resistencia de apoyo entrando sin control
«No calienta como la caldera»Emisores insuficientes para baja temperatura, o expectativa de respuesta rápida
«Se queda sin agua caliente»Depósito infradimensionado, no falta de potencia
«Hace un ruido raro de madrugada»Ciclo de desescarche, normal y de pocos minutos
«Arranca y para todo el rato»Equipo sobredimensionado o sin depósito de inercia
Elaboración propia a partir de los fallos técnicos habituales descritos en esta sección.

El patrón es claro: la mayoría de las decepciones son de dimensionado y configuración, no de tecnología. Eso es una buena noticia, porque significa que casi todas tienen arreglo. El diagnóstico está en las nueve causas del consumo excesivo.

El balance, por perfil

  • Obra nueva o reforma integral: decisión fácil. Suelo radiante, SCOP alto, sobrecoste pequeño.
  • Casa grande y fría en zona D-E con gasóleo: el mejor caso posible. Amortización corta.
  • Piso con caldera de gas reciente y radiadores: la peor relación. Espera a que la caldera llegue al final de su vida.
  • Vivienda sin aislar: primero la envolvente. La aerotermia no arregla una casa que pierde calor, solo hace más barato calentarla.
  • Zona cálida sin necesidad de refrigeración por agua: los números rara vez salen, como se ve en aerotermia en el sur de España.

En resumen

La aerotermia es una tecnología madura y eficiente cuyo resultado depende más de la instalación que del equipo. No es una mejora automática: es una buena decisión en unos escenarios concretos y una inversión difícil de recuperar en otros.

Si estás decidiendo, las dos preguntas que más pesan son a qué temperatura tendrían que trabajar tus emisores y cuánta energía consumes hoy. Empieza por comprobar si tus radiadores sirven.