Ayudas para aerotermia en 2026: qué queda realmente disponible

Si has llegado hasta aquí buscando «ayudas Next Generation para aerotermia», conviene que sepas esto antes de seguir leyendo: las convocatorias estatales del Real Decreto 477/2021 están cerradas para nuevas solicitudes individuales. Los expedientes ya concedidos siguen en fase de ejecución y justificación, pero no puedes pedirlas.

Muchas páginas siguen anunciándolas como si estuvieran abiertas. No lo están. Lo que sí queda es esto.

Las cuatro vías que siguen vivas

1. Deducción en el IRPF (la más accesible)

Es la ayuda estatal más fácil de conseguir y no depende de convocatoria ni de orden de llegada: se aplica en tu declaración de la renta. Está vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, y su continuidad en 2027 depende de una aprobación que a día de hoy no está confirmada.

Los porcentajes varían según el tipo de actuación y la mejora de eficiencia acreditada. La clave práctica es que necesitas certificado energético antes y después de la obra para demostrar esa mejora: sin esos dos documentos, no hay deducción.

2. Programas autonómicos

Es donde están las ayudas directas que quedan, y varían enormemente de una comunidad a otra en cuantía y calendario. Algunos ejemplos de este año: el País Vasco ha mantenido a través del EVE una ayuda de hasta 3.000 € por instalación a razón de 500 €/kW; la Comunidad Valenciana ha ofrecido líneas de hasta el 40 % con topes en torno a 3.000 € por vivienda; Extremadura tuvo abierto un programa con un 50 % del presupuesto protegido.

Los plazos son cortos y los fondos se agotan por orden de entrada. Consulta siempre la convocatoria oficial de tu comunidad antes de dar nada por hecho.

3. Certificados de Ahorro Energético (CAE)

Es el mecanismo menos conocido y el que más está creciendo. Funciona distinto a una subvención: tu instalación genera un ahorro energético certificable que se convierte en un certificado con valor de mercado.

En la práctica, lo habitual es que el instalador gestione el CAE y descuente su valor del presupuesto. Dos cosas a tener en cuenta: el precio fluctúa, así que el importe no es fijo, y debe acordarse por escrito antes de la obra.

4. Bonificaciones municipales de IBI e ICIO

Muchos ayuntamientos bonifican el IBI durante varios años y reducen el impuesto de obras cuando se instalan sistemas de energía renovable. Son cantidades modestas frente a una subvención directa, pero se acumulan y casi nadie las pide.

Se solicitan en tu ayuntamiento, tienen plazos propios y suelen exigir la instalación ya ejecutada y legalizada.

El error que anula cualquier ayuda

Es tan común y tan caro que merece su propio apartado: en la mayoría de programas autonómicos hay que solicitar la ayuda ANTES de empezar la obra.

Si contratas la instalación, la ejecutas y después pides la subvención, te la deniegan. No hay recurso ni excepción por desconocimiento. Y el orden natural de las cosas —primero resuelvo la calefacción, luego miro si hay ayudas— es justo el que te deja fuera.

La deducción del IRPF y las bonificaciones municipales sí se tramitan después, pero la del IRPF exige el certificado energético previo, que tampoco puedes conseguir una vez hecha la obra.

El orden correcto, paso a paso

  1. Certificado energético previo. Antes de tocar nada. Es la foto de partida que acredita la mejora después.
  2. Consulta qué hay abierto en tu comunidad y tu ayuntamiento, en las sedes oficiales, no en blogs.
  3. Tres presupuestos de instaladores habilitados, con visita técnica.
  4. Solicita la ayuda autonómica si hay convocatoria abierta, y espera resolución o requerimiento antes de empezar.
  5. Acuerda por escrito el CAE con el instalador si aplica.
  6. Ejecuta la obra y conserva todas las facturas y justificantes de pago.
  7. Certificado energético posterior que acredite la mejora.
  8. Deducción en el IRPF en la declaración del ejercicio correspondiente, y bonificaciones municipales.

Ten en cuenta además que muchos programas exigen mantener la instalación y la titularidad durante un periodo mínimo, habitualmente cinco años.

Qué hay para comunidades de vecinos

El IDAE ha abierto nuevas líneas en el marco del PRTR —RENOINN, RENORED y RENOCOGEN 2— dirigidas sobre todo a comunidades de propietarios y proyectos de mayor escala, no a instalaciones individuales.

Si tu edificio tiene calefacción central y se plantea sustituir la caldera, esa es la vía a explorar: los números salen mucho mejor por economía de escala y el acceso a ayudas es más favorable que para una vivienda suelta.

Preguntas frecuentes

¿Son compatibles entre sí?

Depende de la combinación. Las bases de cada convocatoria fijan la compatibilidad, y es habitual que una subvención directa reduzca la base deducible en el IRPF. Consúltalo caso por caso antes de contar con las dos.

¿Las subvenciones tributan?

Las subvenciones recibidas pueden tener implicaciones fiscales. No es un detalle menor en importes de varios miles de euros: consúltalo con un asesor antes de presentar la declaración.

¿Volverán las ayudas Next Generation?

No hay confirmación de nuevas convocatorias individuales con ese formato. El apoyo se está canalizando por las cuatro vías descritas arriba.

En resumen

Ya no existe la ayuda estatal directa y generosa que mucha gente da por hecha. Lo que queda es una deducción fiscal con fecha de caducidad a final de 2026, convocatorias autonómicas de plazo corto, los CAE y las bonificaciones municipales.

Y lo más importante: el orden importa más que el importe. Solicitar después de la obra convierte cualquier ayuda en cero euros. Si todavía estás decidiendo el sistema, empieza por el desglose de precios de instalación.

Información verificada en septiembre de 2026. Las convocatorias cambian con frecuencia: comprueba siempre la sede electrónica de tu comunidad autónoma antes de decidir.