Una instalación completa de aerotermia cuesta en España, en 2026, entre 8.000 € y 18.000 €. Ese rango es tan amplio porque bajo la palabra «aerotermia» se esconden seis u ocho partidas distintas, y la diferencia entre un presupuesto y otro casi nunca está en la máquina.
Aquí tienes el desglose partida por partida para que sepas leer lo que te pongan delante.
Precio según el tipo de vivienda
| Vivienda | Emisores | Precio orientativo |
|---|---|---|
| Piso 80-100 m² | Radiadores existentes | 7.000 – 12.000 € |
| Piso 100 m² | Radiadores de baja temperatura | 9.000 – 13.000 € |
| Piso 100 m² | Suelo radiante | 13.000 – 15.000 € |
| Unifamiliar 150 m² | Radiadores baja temperatura | 12.000 – 18.000 € |
| Unifamiliar 150-200 m² | Suelo radiante | 15.000 – 22.000 € |
Desglose partida por partida
- Bomba de calor: 3.000 – 7.000 € según potencia y marca. Es la partida que más miras y la que menos varía entre presupuestos serios.
- Mano de obra e instalación hidráulica: 2.000 – 4.000 €. Aquí sí están las diferencias grandes.
- Depósito de ACS: 600 – 1.500 € según litros. A veces va integrado en el equipo.
- Depósito de inercia: 300 – 800 €. Si no aparece en el presupuesto, pregunta por qué.
- Emisores: de 0 € si reaprovechas radiadores a 2.800-5.500 € por cambiarlos todos, o 40-70 €/m² de suelo radiante.
- Refuerzo del cuadro eléctrico: 300 – 600 €. Habitual en viviendas anteriores a los 90.
- Legalización y puesta en marcha: suele ir incluido; confírmalo por escrito.
Lo que encarece un presupuesto sin que lo veas venir
La ubicación de la unidad exterior. Si hay que subirla a cubierta, montar bancada o llevar tuberías por fachada, suma fácilmente entre 500 y 1.500 €.
La distancia entre unidad exterior e interior. Cada metro de tubería cuenta, y en unifamiliares con la máquina al fondo del jardín la partida se dispara.
Los emisores. Es la variable que más mueve el total. Antes de pedir presupuesto conviene saber si tus radiadores actuales sirven: cambia el proyecto entero.
La potencia contratada. No es coste de instalación, pero si tienes que subirla es un gasto recurrente que dura tanto como el equipo.
Cómo comparar dos presupuestos que no se parecen
El error habitual es comparar totales. Dos presupuestos con 3.000 € de diferencia pueden ser idénticos en calidad o describir instalaciones distintas. Comprueba estos siete puntos en ambos:
- Marca, modelo y potencia térmica a la temperatura de impulsión de tu instalación, no a 35 °C de catálogo.
- SCOP declarado según norma EN 14825.
- Litros del depósito de ACS.
- Si incluye depósito de inercia y de cuántos litros.
- Qué emisores incluye y cuáles se reaprovechan.
- Si incluye desmontaje y retirada de la caldera antigua.
- Garantía del equipo y garantía de la instalación, que son cosas distintas.
Un presupuesto que no especifica la potencia a tu temperatura de trabajo no es comparable con nada. Pídelo por escrito antes de seguir.
Obra nueva frente a reforma: por qué cambia tanto el precio
La misma instalación cuesta cosas muy distintas según en qué momento se haga, y no por el equipo sino por todo lo demás.
| Partida | Obra nueva | Reforma integral | Sustitución sin obra |
|---|---|---|---|
| Suelo radiante | Sobrecoste mínimo: el suelo se hace igualmente | Asumible: ya se levanta el pavimento | Inviable en la práctica |
| Paso de tuberías | Integrado en el proyecto | Aprovecha la obra | Registros y falsos techos aparte |
| Cuadro eléctrico | Dimensionado de origen | Se actualiza con la obra | 300-600 € adicionales |
| Ubicación de la unidad exterior | Prevista en proyecto | Flexible | Lo que haya disponible |
| Emisores | Los que quieras | Los que quieras | Condicionado por los existentes |
La consecuencia práctica: si estás planteándote una reforma en los próximos dos o tres años, no cambies ahora la caldera. Hacer las dos cosas por separado te costará miles de euros más que hacerlas juntas, y además te dejará atado a unos emisores que condicionan el rendimiento durante quince años.
Y al revés: si no hay reforma a la vista y tus radiadores son convencionales, entra en el proyecto sabiendo que trabajarás a 50-55 °C, con el SCOP que eso implica. No es mal negocio, pero no es el del folleto.
Ayudas y deducciones
La deducción en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética sigue vigente en 2026 y puede rebajar de forma apreciable el coste neto. Existen además los Certificados de Ahorro Energético (CAE), que en instalaciones residenciales pueden compensar una parte del coste, y convocatorias autonómicas que van y vienen.
Antes de firmar, comprueba qué está abierto en tu comunidad: las condiciones cambian cada año y muchas webs siguen anunciando programas ya cerrados.
¿En cuánto tiempo se amortiza?
Sin ayudas, frente a gas natural, entre 6 y 12 años. Frente a gasóleo o calefacción eléctrica directa, bastante menos. Con deducciones aplicadas, el plazo baja de forma notable.
La variable que más manda no es el precio de la instalación: es cuánto consumes ahora. Con una demanda baja, ninguna instalación de cinco cifras se amortiza en un plazo razonable, por barata que sea.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos presupuestos debería pedir?
Tres, y todos con visita técnica previa. Un presupuesto dado por teléfono o por email sin ver la vivienda no es un presupuesto, es un folleto.
¿Sale más barato comprar el equipo por mi cuenta?
Suele salir peor. Pierdes la garantía integrada de equipo más instalación, y si algo falla cada parte señalará a la otra.
¿Los precios incluyen IVA?
Depende del presupuesto, y es la primera fuente de sorpresas. Un 21 % sobre 12.000 € son 2.520 €: compruébalo antes de comparar nada.