La respuesta corta: entre 60 € y 130 € al mes durante la temporada de calefacción, según tu zona climática y el aislamiento de la vivienda. Pero esa horquilla es tan ancha que no sirve para decidir nada, así que vamos a desmontarla.
Cómo se calcula el consumo de verdad
El consumo eléctrico de una aerotermia sale de dividir la demanda de calor de tu casa entre el rendimiento del equipo. Tres datos y una división:
Consumo eléctrico (kWh) = Demanda térmica (kWh) ÷ SCOP
La demanda térmica es el calor que tu vivienda necesita al año, y depende sobre todo del aislamiento y de la zona climática. El SCOP es el rendimiento estacional del equipo, explicado en la guía de funcionamiento de la aerotermia.
Tabla de consumo para una vivienda de 120 m²
Estos son los órdenes de magnitud para calefacción, calculados con electricidad a 0,20 €/kWh:
| Caso | Demanda anual | SCOP | Consumo eléctrico | Coste anual | Coste en temporada |
|---|---|---|---|---|---|
| Zona B-C, buen aislamiento | 4.800 kWh | 4,2 | 1.140 kWh | 230 € | ~45 €/mes (5 meses) |
| Zona C-D, aislamiento medio | 8.400 kWh | 3,8 | 2.210 kWh | 440 € | ~75 €/mes (6 meses) |
| Zona D, sin rehabilitar | 12.000 kWh | 3,4 | 3.530 kWh | 705 € | ~118 €/mes (6 meses) |
| Zona E, sin rehabilitar | 15.600 kWh | 3,1 | 5.030 kWh | 1.006 € | ~144 €/mes (7 meses) |
Fíjate en lo que dice esta tabla: entre la mejor y la peor fila hay un factor de cuatro, y el equipo es el mismo. La aerotermia no determina tu factura; la determina tu casa.
El agua caliente va aparte
Las cifras anteriores son solo calefacción. El ACS suma, y suma todo el año.
Una familia de cuatro personas consume del orden de 2.800 kWh térmicos anuales en agua caliente. Como el ACS exige agua a 50-55 °C, el rendimiento es peor que en calefacción: cuenta con un COP en torno a 2,8. Eso son unos 1.000 kWh eléctricos al año, alrededor de 200 € o 17 € al mes, repartidos de forma bastante uniforme.
Por eso en verano tu factura no baja a cero: sigues pagando el ACS.
Los cinco factores que más mueven la aguja
- Temperatura de impulsión. El factor número uno. Cada 5 °C de más suponen del orden de un 10 % de consumo extra. Un sistema a 55 °C gasta casi el doble que uno a 35 °C.
- Aislamiento. Cambiar ventanas o aislar la cubierta puede recortar la demanda entre un 20 % y un 40 %.
- Temperatura de consigna. Cada grado de más en el termostato son entre un 6 % y un 8 % de consumo. De 21 a 23 °C son unos 15 puntos.
- Funcionamiento continuo frente a arranques. Apagar y encender dispara el consumo. La aerotermia quiere trabajar sin parar a baja potencia.
- Curva de compensación climática mal configurada. La causa silenciosa más frecuente de facturas altas. El equipo produce agua más caliente de la necesaria porque nadie ajustó la curva tras la puesta en marcha.
Cómo saber tu consumo real, no el estimado
Si ya tienes aerotermia instalada, no necesitas estimaciones: la mayoría de equipos registran el consumo eléctrico y la energía térmica producida en su propio panel o aplicación. Anota ambos valores al principio y al final de un mes frío y divídelos. Ese cociente es tu SCOP real.
Si sale por debajo de 3 en un mes normal de invierno, hay algo mal configurado. Suele ser la temperatura de impulsión, la curva climática o un depósito de inercia ausente.
Preguntas frecuentes
¿Consume más que una caldera de gas?
Consume más electricidad, obviamente, pero menos energía total y normalmente menos dinero. La comparación justa es el coste por kWh de calor útil, no los kWh de la factura.
¿Y si tengo placas solares?
La coincidencia no es perfecta: la fotovoltaica produce al mediodía y la calefacción se demanda por la mañana y la noche. Aun así, programar el ACS y elevar la consigna en horas de sol aprovecha buena parte de la producción.
¿Cuánto consume en verano?
Solo el ACS si el equipo no es reversible. Si además refrigera, añade el consumo de refrigeración, que suele ser inferior al de calefacción en la mayoría de zonas.
En resumen
Una vivienda de 120 m² con aislamiento medio en zona C-D consume alrededor de 2.200 kWh eléctricos anuales en calefacción, unos 440 €, más unos 200 € de agua caliente. En una casa sin aislar de zona D-E, esa misma instalación puede irse al triple.
Si el número que te preocupa es el segundo, el dinero mejor invertido no es una aerotermia más potente: es aislamiento.