La aerotermia es, resumida en una frase, una máquina que mueve calor en lugar de fabricarlo. Esa diferencia es la razón de que gaste tres o cuatro veces menos que un radiador eléctrico, y también la razón de que funcione mal si la instalas sin entender lo que estás comprando.
Esta guía cubre lo que necesitas saber antes de pedir un presupuesto: cómo funciona, qué componentes lleva una instalación real, qué significan las siglas del catálogo y en qué casos no compensa.
Qué es la aerotermia
La aerotermia es el aprovechamiento del calor contenido en el aire exterior mediante una bomba de calor aire-agua. El equipo extrae energía térmica del aire —incluso cuando fuera hace frío— y la transfiere al agua del circuito de calefacción y del agua caliente sanitaria de la vivienda.
La clave está en que no quema nada ni transforma electricidad en calor por resistencia. Usa electricidad únicamente para mover calor de un sitio a otro. Por eso una caldera nunca supera el 100 % de rendimiento y una bomba de calor entrega habitualmente entre el 300 % y el 450 %: no está creando energía, la está transportando.
Cómo funciona: el ciclo en cuatro pasos
Es el mismo principio que tu frigorífico, pero al revés: el frigorífico saca calor de dentro y lo tira fuera; la aerotermia lo capta fuera y lo mete dentro. El ciclo tiene cuatro componentes y cuatro fases:
- Evaporador. Un refrigerante que hierve a temperaturas muy bajas circula por un intercambiador expuesto al aire exterior. Aunque fuera haya 2 °C, ese aire está más caliente que el refrigerante, así que le cede calor y el refrigerante se evapora.
- Compresor. Comprime ese gas. Al comprimirlo sube su presión y, con ella, su temperatura. Aquí es donde se consume la electricidad, y es la única parte del proceso que la consume de forma relevante.
- Condensador. El gas caliente cede su calor al agua del circuito de la vivienda y al hacerlo vuelve a estado líquido.
- Válvula de expansión. Baja la presión del líquido, con lo que se enfría bruscamente y vuelve al punto de partida. El ciclo se repite.
De ahí sale el dato que más cuesta creer: una bomba de calor sigue extrayendo calor del aire a temperaturas bajo cero. Lo que ocurre no es que deje de funcionar, sino que le cuesta más trabajo y su rendimiento cae.
COP y SCOP: las dos cifras que importan
El COP (Coefficient of Performance) es la relación entre el calor entregado y la electricidad consumida en un instante concreto. Un COP de 4 significa que por cada kWh eléctrico consumido obtienes 4 kWh de calor.
El problema del COP es que se mide en condiciones fijas, y los fabricantes eligen las más favorables: 7 °C de aire exterior y 35 °C de agua de impulsión, lo que en las fichas técnicas aparece como A7/W35. Es un escenario real pero optimista: suelo radiante, día templado.
El SCOP es el rendimiento estacional: la media a lo largo de toda la temporada de calefacción, contemplando días fríos y templados. Es el número honesto, y es el que deberías mirar. Un equipo de gama media-alta en zona templada se mueve en torno a 4; el mismo equipo en zona climática D o E baja al rango 3,5-4.
Dos factores hunden el SCOP más que ningún otro: la temperatura del agua que le exiges y el frío exterior. Por eso la elección de emisores no es un detalle de acabado, es la decisión que determina tu factura. Lo tratamos en detalle en si la aerotermia funciona con los radiadores que ya tienes.
Qué componentes lleva una instalación real
Cuando pidas presupuesto verás que «la aerotermia» no es una máquina, es un sistema. Estas son las partidas que deben aparecer:
- Unidad exterior. El bloque con el ventilador y el compresor. Necesita aire libre alrededor y una ubicación que no moleste por ruido.
- Unidad interior o hidrokit. Donde se hace el intercambio con el agua del circuito. En los equipos monobloc va integrada en la exterior.
- Depósito de ACS. Acumulador de agua caliente sanitaria, normalmente de 150 a 300 litros según ocupantes.
- Depósito de inercia. Amortigua los arranques del compresor. Casi imprescindible con radiadores y válvulas termostáticas.
- Emisores. Suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fancoils.
- Control y termostato. Con curva de compensación climática, que ajusta la temperatura del agua según el frío que haga. Es lo que más SCOP real aporta y lo que más veces se configura mal.
Monobloc o bibloc (split)
En un equipo monobloc todo el circuito de refrigerante está en la unidad exterior, y a la casa solo entra agua. Ventaja: no requiere manipular gas refrigerante en la instalación, lo que la simplifica y reduce riesgo de fugas. Inconveniente: las tuberías de agua que van al exterior deben protegerse contra la congelación en zonas frías.
En un bibloc o split, el refrigerante circula entre la unidad exterior y la interior. Suele rendir algo mejor en climas muy fríos y evita el riesgo de congelación, pero exige un instalador habilitado para manipular gases fluorados y añade puntos de fuga.
Para la mayoría de viviendas en España, el monobloc es la opción razonable por sencillez. En zonas de montaña, el bibloc merece la conversación.
Qué puede y qué no puede hacer
Calefacción: sí, y es su uso principal. Agua caliente sanitaria: sí, sustituyendo al termo o a la caldera. Refrigeración: solo si el equipo es reversible y los emisores lo permiten; con radiadores convencionales no hay frío posible, con fancoils o suelo refrescante sí.
Lo que no hace: calentar la casa de golpe. La aerotermia está pensada para trabajar de forma continua a temperatura baja. Encenderla y apagarla como hacías con la caldera de gas es el error más común y el que provoca la mitad de las quejas por consumo excesivo.
Cuánto cuesta
Una instalación completa de aerotermia para calefacción y ACS se sitúa en 2026 entre 8.000 € y 18.000 € según superficie, potencia y emisores. Un piso de 100 m² aprovechando radiadores existentes ronda los 7.000-12.000 €; una unifamiliar de 150 m² con suelo radiante se va a 15.000-22.000 €.
Sin ayudas, la amortización frente a gas natural se mueve entre 6 y 12 años. Frente a gasóleo o radiadores eléctricos, bastante menos. Con la deducción del IRPF por obras de eficiencia energética el plazo se acorta de forma apreciable.
Cuándo compensa y cuándo no
Compensa claramente si vienes de gasóleo o de calefacción eléctrica directa, si estás en obra nueva o reforma integral donde el suelo radiante no supone sobrecoste de obra, o si tienes o vas a tener fotovoltaica: el autoconsumo y la bomba de calor se potencian.
Piénsalo dos veces si tu vivienda está sin aislar y no vas a rehabilitarla —primero el aislamiento, luego el sistema—, si tu caldera de gas es reciente y funciona bien, o si tu consumo de calefacción es bajo porque vives en zona cálida: con poca demanda, el ahorro anual no llega a pagar una inversión de cinco cifras.
Esa última es la que menos se dice y la que más dinero ahorra a la gente. La aerotermia no es rentable por definición: es rentable cuando hay demanda que ahorrar.
Preguntas frecuentes
¿Funciona si vivo donde hiela?
Sí. Los equipos actuales mantienen funcionamiento con temperaturas muy por debajo de cero, aunque con menor rendimiento. Lo relevante no es si funciona, sino qué SCOP obtendrás en tu zona climática y si el equipo está dimensionado para el día más frío del año.
¿Hace ruido?
La unidad exterior produce un ruido comparable al de un aire acondicionado. Importa dónde se coloca: bajo la ventana de un dormitorio o pegada al vecino es fuente segura de problemas.
¿Necesito subir la potencia contratada?
Con frecuencia sí, sobre todo si conservas vitrocerámica y horno eléctricos. Es un coste recurrente que conviene meter en el cálculo de amortización y que casi ningún presupuesto menciona.
¿Cuánto dura y qué mantenimiento necesita?
La vida útil habitual está en torno a los 15-20 años. El mantenimiento es ligero: limpieza de la unidad exterior, revisión de presión del circuito y comprobación anual. Menos que una caldera de gas.
Por dónde seguir
Si ya tienes claro el concepto, el siguiente paso es comprobar si tu instalación actual sirve. Empieza por la compatibilidad con tus radiadores actuales: es la variable que más condiciona el presupuesto y el ahorro real.