Cómo leer la factura de la luz: cada concepto explicado

Una factura de la luz tiene unos veinte conceptos y solo dos de ellos dependen de lo que hagas en casa. El resto son peajes, cargos e impuestos que pagas igual. Entender qué es cada cosa es lo que te permite saber dónde puedes actuar y dónde no.

Los dos bloques que importan

Término de potencia. Se calcula multiplicando los kW que tienes contratados por los días del periodo. Lo pagas aunque estés todo el mes fuera de casa. Solo baja si reduces la potencia contratada, cosa que puedes hacer con tu curva de consumo real.

Término de energía. Los kWh que has consumido por su precio. Es la parte que baja si consumes menos o si cambias de tarifa.

Ese es el reparto fundamental. Todo lo demás de la factura se calcula a partir de esos dos.

Los periodos horarios

Desde la reforma de tarifas, la energía se factura en tres tramos y la potencia en dos:

PeriodoCuándoPrecio relativo
PuntaLaborables 10-14 h y 18-22 hEl más caro
LlanoLaborables 8-10 h, 14-18 h y 22-24 hIntermedio
ValleLaborables 0-8 h, más fines de semana y festivos completosEl más barato
Horario peninsular. En Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla puede variar.

Dato práctico que mucha gente no sabe: los fines de semana enteros son valle. Poner la lavadora el sábado a mediodía sale al precio más barato del día.

Los conceptos que no puedes tocar

  • Peajes de transporte y distribución. Pagan la red eléctrica. Los fija el regulador.
  • Cargos. Financian primas a renovables, costes extrapeninsulares y déficit del sistema. También regulados.
  • Impuesto eléctrico. Un porcentaje sobre la suma de potencia y energía.
  • Alquiler del contador. Un importe pequeño mensual, salvo que el contador sea de tu propiedad.
  • IVA. Se aplica al final sobre todo lo anterior, incluido el impuesto eléctrico.

Que el IVA se aplique sobre el impuesto eléctrico sorprende a mucha gente, pero es así: se paga impuesto sobre impuesto.

Los datos que conviene localizar

  • CUPS. El código de veinte caracteres que identifica tu punto de suministro. Lo necesitas para cambiar de compañía o consultar tu curva de consumo.
  • Potencia contratada en punta y en valle.
  • Consumo del periodo en kWh, y si la lectura es real o estimada.
  • Tu distribuidora, que no es lo mismo que tu comercializadora: la distribuidora te viene dada por zona geográfica y no se elige.

Lecturas estimadas: la trampa habitual

Si tu factura indica lectura estimada en lugar de real, la compañía ha calculado tu consumo en lugar de medirlo. No es ilegal, pero genera facturas desajustadas que se regularizan después, a veces con un recibo muy alto.

Con contador digital telegestionado no debería pasar. Si te ocurre de forma repetida, reclama a la distribuidora y comprueba tu consumo real en su web.

Cómo detectar que algo no cuadra

  1. Compara los kWh, no los euros, con el mismo mes del año anterior. Los euros varían por precio; los kWh, por consumo.
  2. Divide el importe total entre los kWh consumidos. Ese cociente es tu coste real por kWh, y es el número que sirve para comparar ofertas.
  3. Revisa si hay servicios adicionales facturados: mantenimiento, seguros, alquiler de equipos. Suelen contratarse sin darse cuenta y se pueden dar de baja.
  4. Comprueba que los días facturados coinciden con el periodo. Facturas de 40 días inflan el término fijo.

El punto 2 es el más útil de todos: el coste medio por kWh incluye fijo, variable e impuestos, y es lo único comparable entre dos ofertas que presentan sus precios de forma distinta.

Preguntas frecuentes

¿Por qué pago si he estado fuera todo el mes?

Por el término de potencia, el alquiler del contador y los impuestos asociados. Es la parte fija y no depende del consumo.

¿Distribuidora o comercializadora?

La distribuidora mantiene la red y el contador, y te viene asignada por zona. La comercializadora te vende la energía y sí puedes cambiarla. Las averías se comunican a la distribuidora; la facturación, a la comercializadora.

¿Qué es el bono social?

Un descuento para consumidores vulnerables que se solicita a una comercializadora de referencia y tiene requisitos de renta y unidad familiar.

En resumen

Solo dos conceptos dependen de ti: la potencia contratada y los kWh consumidos. Localiza tu CUPS, calcula tu coste medio por kWh y compara siempre kWh con kWh, nunca euros con euros.