Esta es la pregunta que más presupuestos mal hechos genera. Muchos instaladores la resuelven con una regla de servilleta: 100 W por metro cuadrado. A veces acierta. A veces te vende una máquina de 16 kW para una casa que necesita 8, y pagas de más por un equipo que además va a funcionar peor.
La regla rápida y por qué falla
La aproximación habitual es estimar entre 50 y 100 W/m² según aislamiento y zona. Para 120 m² eso da entre 6 y 12 kW: un rango tan ancho que no decide nada. El problema es que la potencia no depende de los metros cuadrados, sino de las pérdidas de calor de la vivienda, y esas dependen de la envolvente.
| Tipo de vivienda | Zona B-C | Zona D | Zona E |
|---|---|---|---|
| Obra nueva / rehabilitada | 35-45 W/m² | 45-60 W/m² | 55-70 W/m² |
| Años 90-2006 | 50-65 W/m² | 65-85 W/m² | 80-100 W/m² |
| Anterior a 1980 sin aislar | 70-90 W/m² | 90-120 W/m² | 110-140 W/m² |
Un ejemplo: 120 m² de los años 90 en zona D salen a 65-85 W/m², es decir 7,8 a 10,2 kW. Esa misma casa rehabilitada baja a 5,4-7,2 kW. La diferencia es un escalón entero de equipo y varios miles de euros.
El ACS suma, pero no como crees
El agua caliente no se suma directamente a la potencia de calefacción, porque el equipo alterna entre ambos servicios en lugar de darlos a la vez. Lo que sí necesitas es que la bomba sea capaz de recuperar el depósito en un tiempo razonable.
Como referencia: un depósito de 200 litros con una bomba de 8 kW se recupera en algo más de una hora. Si el depósito se queda corto o la potencia es justa, notarás falta de agua caliente en horas punta.
El error que casi nadie comprueba: la potencia a tu temperatura
Aquí está el fallo de dimensionado más caro, y es el mismo que arruina instalaciones perfectamente planteadas.
Las potencias del catálogo se declaran a 7 °C exteriores y 35 °C de impulsión. Pero tú vas a necesitar la potencia máxima justo en el peor momento: el día más frío del año, con el aire a -2 °C, y si tienes radiadores, produciendo agua a 50 °C. En esas condiciones la misma máquina entrega bastante menos de lo que pone en la portada del folleto.
Si el dimensionado se hizo con el número de catálogo, el equipo se quedará corto exactamente cuando más lo necesitas y arrancará la resistencia eléctrica de apoyo, que consume como una estufa. Ese es el origen de la mayoría de facturas de invierno que la gente no se explica.
Exige que el presupuesto indique la potencia térmica a la temperatura exterior de diseño de tu zona y a tu temperatura de impulsión real.
Sobredimensionar también es un error
La tentación de «ponerle un poco más por si acaso» sale cara dos veces. Una máquina demasiado grande alcanza la consigna enseguida, para, y vuelve a arrancar. Ese ciclado corto reduce el rendimiento real, castiga el compresor y acorta la vida del equipo.
Las bombas inverter modulan, pero tienen un mínimo por debajo del cual no pueden bajar. Si tu demanda habitual está por debajo de ese mínimo, el equipo pasará el invierno arrancando y parando. Un depósito de inercia bien dimensionado mitiga el problema, pero no lo resuelve: lo correcto es no sobredimensionar de entrada.
Cómo contrastar el dimensionado que te propongan
- Localiza tu zona climática en el CTE según provincia y altitud.
- Estima tu carga con la tabla de arriba y compárala con la potencia propuesta.
- Si el presupuesto propone más del doble de tu estimación, pide que te expliquen el cálculo.
- Comprueba que la potencia está declarada a tu temperatura de impulsión, no a 35 °C.
- Revisa que el volumen del depósito de inercia es coherente con la potencia del equipo.
Un instalador serio agradece estas preguntas. Al que le molestan, te está diciendo algo.
Preguntas frecuentes
¿La potencia debe cubrir el día más frío del año?
No necesariamente al 100 %. Es habitual dimensionar para cubrir la gran mayoría de la temporada y dejar que el apoyo eléctrico cubra los pocos días extremos. Dimensionar para el peor día de la década encarece el equipo y empeora su rendimiento el resto del año.
¿Influye el número de personas?
En calefacción, poco. En ACS, mucho: determina el volumen del depósito y la capacidad de recuperación necesaria.
¿Y si voy a aislar la casa más adelante?
Dimensiona para la casa que vas a tener, no para la que tienes. Si el aislamiento está planificado a corto plazo, un equipo calculado sobre la vivienda actual quedará sobredimensionado en cuanto termines la obra.
En resumen
Para la mayoría de viviendas españolas de 100-150 m² con aislamiento medio, la potencia razonable está entre 6 y 12 kW. Pero el número exacto importa menos que la pregunta correcta: a qué temperatura exterior y a qué temperatura de impulsión entrega el equipo esa potencia.
Si esa cifra no aparece en tu presupuesto, todavía no tienes un presupuesto. Antes de pedirlo, comprueba si tus radiadores actuales van a servir, porque determina la temperatura de trabajo de toda la instalación.