La respuesta corta y con respaldo normativo: entre 19 y 21 °C en las zonas de estar, y 17-19 °C en dormitorios. Por encima de eso no ganas confort, solo factura.
Cuánto cuesta cada grado de más
Cada grado adicional en el termostato supone entre un 6 % y un 8 % más de consumo de calefacción. No es una cifra de folleto: sale de que las pérdidas de calor de una vivienda son proporcionales a la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior.
| Consigna | Consumo relativo | Sobre 600 €/año de calefacción |
|---|---|---|
| 19 °C | -13 % | 522 € |
| 20 °C | -7 % | 558 € |
| 21 °C | referencia | 600 € |
| 22 °C | +7 % | 642 € |
| 23 °C | +14 % | 684 € |
| 24 °C | +22 % | 732 € |
De 21 a 24 °C son 132 € al año en este ejemplo. Y 24 °C en invierno es una temperatura a la que mucha gente acaba en manga corta dentro de casa.
La temperatura no es lo único que determina el confort
Si a 21 °C sientes frío, subir el termostato es la solución cara. Suele haber otra causa:
- Superficies frías. Un ventanal sin rotura de puente térmico o un muro exterior mal aislado te roban calor por radiación aunque el aire esté a 21 °C. Es la causa más frecuente de la sensación de «aquí nunca se está bien».
- Corrientes de aire. Rendijas en ventanas y puertas. Una sensación de corriente equivale a varios grados menos percibidos.
- Humedad relativa. Por debajo del 30 % el aire seco da sensación de frío. Lo confortable está entre el 40 % y el 60 %.
- Estratificación. Con radiadores, el aire caliente se acumula en el techo y los pies quedan fríos. Con suelo radiante no pasa.
Sellar una ventana que silba mejora el confort mucho más que un grado de termostato, y no cuesta nada al mes.
¿Apagar por la noche o dejarla puesta?
Depende del sistema, y este es el punto donde más se equivoca la gente al cambiar de tecnología.
Con caldera de gas y radiadores: tiene sentido un descenso nocturno de 3-4 °C. La caldera recupera rápido y el ahorro de las horas frías compensa.
Con suelo radiante o aerotermia: no apagues. La inercia es alta y la recuperación exige subir la temperatura del agua, que es justo lo que hunde el rendimiento. Un descenso de uno o dos grados es el máximo razonable. Está desarrollado en a qué temperatura poner la aerotermia.
Con calefacción eléctrica directa: apaga lo que no uses, sin matices. No hay inercia que aprovechar y cada hora encendida cuesta lo mismo.
Habitación por habitación
| Estancia | Consigna recomendada |
|---|---|
| Salón y zonas de estar | 20-21 °C |
| Cocina | 18-19 °C (los electrodomésticos aportan calor) |
| Dormitorios | 17-19 °C |
| Baño en uso | 21-22 °C puntualmente |
| Estancias sin uso | 15-16 °C, nunca apagadas del todo |
Ese último punto importa: bajar una habitación a menos de 15 °C favorece condensaciones y moho en los muros exteriores, y recuperarla después cuesta más de lo que ahorraste.
Preguntas frecuentes
¿Subir mucho el termostato calienta antes?
No. El sistema entrega la misma potencia tanto si pides 21 como 26 °C; lo único que cambia es cuándo se para. Poner 26 para «calentar rápido» solo garantiza que se pase de largo y gastes de más.
¿Dónde coloco el termostato?
En la estancia principal, a media altura, lejos de radiadores, ventanas, corrientes y de la luz directa del sol. Un termostato mal situado hace que toda la casa se caliente mal aunque el resto esté bien configurado.
¿Y las válvulas termostáticas?
Útiles para ajustar estancia por estancia, pero no cierres muchos radiadores a la vez: reduces el caudal del circuito y provocas arranques cortos del generador.
En resumen
19-21 °C en zonas de estar, 17-19 °C en dormitorios, y el resto del ahorro no está en el termostato sino en el aislamiento, las corrientes de aire y el ajuste del sistema.
Si quieres saber cuánto te cuesta a ti cada grado, mira antes tu gasto anual en cuánto gasta la calefacción al mes según el sistema.